El poder y el mendigo
Cuál es la nación más grande de las que existen?. Es una pregunta difícil de responder si se la haces en la calle a un grupo de personas entre las cuales hay una inglesa, un danés, un par de americanos, un francés y un venezolano.
Para nuestro alivio, el simpático mendigo, uno de los tantos que te paran en la calle aquí en San Francisco, nos resolvió la duda: do-nación. La chica inglesa no pudo resistir la ocurrencia del "sin casa" y le echó unas monedas en el vaso de plástico que hizo aparición magistral justo con el nombre de la nación más grande.
Nación grande esa que de vez en cuando les permite comprar una hamburguesa y tomar una cerveza a estos sus residentes, mientras la otra nación pasea por la acera de enfrente con el pensamiento distraído en otros intereses lejos de aquí, en otras latitudes.
Los mendigos, los homeless (sin casa) en las calles de Estados Unidos son comunes, pero al parecer son una gran "comunidad" en San Francisco, y también en Nueva York, según me han dicho. Aquí en el centro de la ciudad hay uno en cada esquina literalmente. Debe ser que les atrae el olor a café del Starbucks que también hace presencia en cada esquina (esto, casi casi literalmente).
Es un problema con muchas causas y otras tantas consecuencias aunque haya gente que se atreva a aventurar teorías unívocas sobre el asunto. La semana pasada un profesor de escuela que nos daba una caminata guiada por el centro de San Francisco, nos decía que muchos de ellos son veteranos que se retiraron del mundo en el que los demás vivimos gracias a la culpa que viene con el hecho de matar a otro ser humano. No lo dudo.
Un señor de Utah durante la misma caminata, nos explicaba que los americanos no son personas sin corazón, que si cualquiera de nosotros coge a una de estas personas y trata de buscarles ayuda, de seguro les encuentra un techo y un plato de comida. Pero -agrega el señor- en una semana estarían de nuevo en la calle. No lo dudo tampoco: de nada sirve maquillar los síntomas de la enfermedad, lo que hay es que curarla.
Hoy, en Berkeley, leía uno de estos carteles adhesivos que le pegan aquí a los automóviles que decía algo así como: "Maravilloso será el día en el que nuestras escuelas tengan el dinero que necesitan y la fuerza aérea tenga que organizar verbenas para comprar un bombardero".
...es difícil para mi, que estoy en este país, aceptar que existen diferentes naciones (como tu las llamas); siendo una potencia como la que es, para mi solo eso pasaba (lamentablemente) en paises como en el que nací (el mismo donde nacistes tú), siempre pensé que quizás era la pobreza o la situación económica del mismo, quizás ambos...y sabes?, creo que es algo que va mas allá, (no digo que estas razones tengan valor de peso), pero de algo estoy segura es de que no siempre esa otra nación "comoda" (por lo de que no quieren hacer nada) no esta del todo dispuesta a cambiar para ser mejor y ser integrados a la que ellos (homeless) llaman "comoda" (por tenerlo todo)...dirán algunos por ahi, no son todos, claro!!!, pero son la mayoría; del tema? mucho que decir, y con todo y todo, no he dejado de dar algo a esos potecitos de plastico, metal o madera. Y mucho menos de pedirle a Dios por ellos...
Creo que es una situación que forma parte de la dinámica que soporta a la sociedad. No son varias naciones, es una sola y es su manera de entenderse como tal. Es una socidad que promueve ferviertemente el individualismo en lo que a la superación personal se refiere y eso les ha funcionado, así que lo aceptan. Desde esa perspectiva, los "homeless" son personas que no se ha podido adaptar y no son aptos para la sociedad, además de un recordatorio constante de a lo que se puede llegar. Ahora, los temas relacionados con la solidaridad son otra cosa, porque entran en el campo de lo que la misma sociedad es capaz de hacer para ayudarlos.
Luego de escribir esto reflexioné en que apróximadamente el 90% de estos mendigos son afroamericanos y que el 10% restante eran blancos americanos. Es decir, con la cantidad de chinos y latinoaméricanos que viven en California.... ni uno?... Qué quiere decir esto?
Mi opinión es que los valores que describe Cayetano, evidentemente no son los mismos con los que han crecido, por ejemplo, los mexicanos de California. No logro imaginar a un iberoamericano cualquiera abandonándo a su hermano -incluso a su primo- a una vida en la calle.
