La Web 3.0 (no existe)

La Web 3.0, no se hace, se encuentra. Y hay que estar pendiente de gente como Tim O'reilly para dar con ella. En su artículo Today's Web 3.0 Nonsense Blogstorm habla de la búsqueda actual de una definición.

Existe ahora mismo en la web un desespero por encontrar la pepita de oro, el sitio o tecnología rompedora que sea orgullosa merecedora del título del campeonato "yo soy la web 3.0". El gran interés se debe seguramente en gran medida a unos cuantos que por tener sitios o tecnologías más o menos nuevas o a punto de ser lanzadas, quieren ser los padres del niño prodigio que les hará multimillonarios y/o famosos.

Lo más seguro es que ni siquiera se llame así, de paso sea dicho. Los bautizadores oficiales seguramente recurirán a otro término para despistar, o simplemente para joder. Además ¿es feo el término no?. TRES PUNTO CERO. Yikes.

Tim O'Reilly ha dicho que la cosa puede venir por alguno de estos caminos (o una conjunción de ellos): la Web Semántica, los mundos virtuales tipo Second Life, por la creación de inteligencia a través del análisis de nuestras actividades, o por una computación-ambiente que rompa con la ecuación web=pantalla+teclado.

Y esto último es lo que más me pone los pelos de punta (me pone a secas, pues).

Una desaparición del internet-sólo-navegador, es decir, una web hecha por millones de objetos del mundo conspirando y pinguëables desde nuestros bolsillos, nuestras calles, nuestros cuartos.

Es mi definición de web 3.0 (o 4.0 o lo que sea) favorita y la que más deseo se realice cuanto antes. Internet más allá del escritorio de la manzanita retroiluminada junto al bote de Coca-Cola. Tiene que ser un mundo maravilloso ese donde los objetos físicos crean inteligencia. Una Internet ubicua como el aire sobre la que se ejecuten empresas y aplicaciones hoy poco imaginables.

Aunque hay dos tipos que precisamente se dedican últimamente a través de la ciencia ficción dura, la de predicción a corto plazo y los blogs, a imaginar ese futuro: Rudy Rucker y Bruce Sterling. Bueno, dos que yo conozco o que recuerdo.

Rudy Rucker con su novela Postsingular, que por cierto hace poco acaba de liberar con licencia Creative Commons, y Bruce Sterling con sus posts, sus artículos en Wired y más notablemente a través de su concepto de Spimes que expone en el libro Shaping Things.

En fin -y volviendo al mundo actual- que hay que esperarse y que no hay que creerse tanto TRESPUNTOCERISMO que hay por ahí.


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